Ha tenido que llegar un informe de Amnistía Internacional <br>esta semana para recordarnos la crueldad indiferente del <br>ser humano ante el sufrimiento y hasta la tortura de <br>nuestros y nuestras mayores durante la pandemia. Y nadie <br>ha salido a la calle a pedir justicia de una puñetera vez, por<br>ellos, ellas y quienes vivieron los horrores de estos centros <br>de dependencia sin poder hacer nada. Los dejaron solos y <br>solas, a trabajadores y a residentes.<br>35.670 personas mayores m
